El deseo. Feliz Navidad

El deseo está en tus manos

Siempre he pensado que al pedir un deseo estamos esperando que éste se cumpla sin ninguna acción por nuestra parte para que suceda algo, como si no estuviera en nuestras manos el hecho de que se hiciese realidad, llegamos incluso a suplicarlo mientras nos negamos a nosotros mismos que alguna vez pudiese cumplirse, tal vez lo hagamos porque nos parezcan imposibles, o incluso porque creemos que no nos lo merecemos del todo, estos serán los deseos sin fondo, los que serán incumplidos de por vida.

En realidad todo aquel que pide un deseo tiene derecho a solicitarlo y tiene el deber de poner toda su intención en que se cumpla, pero no una vez, sino todas las que le sea posible y después solo hay que soltarlo y sentir como las cosas simplemente suceden si las hemos pronunciado y deseado alguna vez.

Felices Navidad. Feliz año nuevo y felices momentos fugaces.